Carlota era una princesita hermosa de ojos grandes y cabello obscuro como la noche, que le encantaba imaginar y soñaba con algún día irse lejos del castillo donde vivía encerrada por sus padres. Pero salir a ver el mundo parecía imposible por una sencilla razón: su papá, el rey, no la dejaba salir si no era al jardín a tomar sus clase privadas.
Los años pasaron y Carlota estaba por graduarse de la preparatoria. Un día, harta de casi no tener amigos y de que su padre la tuviera tan protegida, decidió escaparse e ir en busca de una gran aventura para conocer el mundo exterior.
Llegó la noche y puso en marcha su plan, salió por la ventana y burló a todos los guardias. En realidad, no fue tan difícil escapar, ya que quienes custodiaban el castillo dormían profundamente sin darse cuenta de lo que estaba pasando.
Cruzó el largo y tenebroso bosque, y aunque tenia miedo, sabia que tenia que llegar al punto medio del bosque, donde había una manada de unicornios que la podrían guiar hacia su siguiente destino. Cuando llegó ahí se sorprendió, porque había una gran fiesta en su honor, y no solo había unicornios, sino que todas las criaturas del bosque se reunieron para festejar que había llegado a visitarlos. Bailaron, rieron y cantaron toda la noche y por la mañana Carlota siguió su camino.
La princesa ya estaba muy cansada y decidió buscar algún lugar en donde estirar los pies un rato. De pronto vio una pequeña choza, muy descuidada por cierto, y decidió entrar. Era un lugar muy sucio y feo, que olía mal y no era nada agradable. Cuando llegó a la sala se dio cuenta de que estaba en problemas: ahí vivía Trachet, el temible trol. En eso, Trachet se dió cuenta de la pequeña intrusa y comenzó a perseguirla. Carlota horrorizada comenzó a correr y gritar, y de pronto sintió que volaba: era Nuit el búho que la levantó para llevarla a un lugar seguro.
Llegaron a un pequeño monte y Nuit le contó que su papá estaba preocupado y la estaba buscando, y que había organizado un baile para que regresara al castillo. Carlota decidió regresar, porque ya había tenido suficientes aventuras y quería volver a ver a sus padres.
Cuando llegó al castillo todo estaba perfectamente arreglado para ella, la orquesta tocaba y todos bailaban al ritmo de la música. Abrazó a su padre y a su madre y fue a su cuarto por un bello vestido. Cuando bajó, todos se quedaron asombrados de lo hermosa que estaba. Entonces se le acerco el príncipe Max de Krikasterian, que era su único amigo desde que era muy pequeña, y bailaron toda la noche. Les contó a todos de sus aventuras y prometió jamás volverse a escapar.
Pasaron las vacaciones de verano y Carlota se enamoro de Max, así que los dos fueron a la misma universidad y vivieron muchas bellas historias juntos.
Hola Miros, antes de todo, me gustó tu cuento. ¡Es una muy buena historia, con un buen mensaje!
ResponderEliminarBueno, yo, al personaje de la princesa le hubiera dado un rol más importante. Hubiera puesto más personajes que la ayudaran a escapar, y un escape más complejo; también más dificultades cuando entró a la casa para descansar. Siendo yo, el personaje principal del cuento, me hubiese sentido un poco frustrado porque después de la fiesta que encontró en el bosque, nadie me acompañó en mi camino. Creo que en lugar de huir del trol, mi reacción hubiese sido, tratar de enfrentarlo y buscar una solución para acabar con el trol.
Muchas gracias Oscar!
ResponderEliminarBueno le hubiera puesto mas cosas pero.. el espacio era muy reducido (: Para la proxima lo hare muy largo!